miércoles, diciembre 04, 2013

Educación Nahua

Gustavo Yela
  
Según una antigua concepción antropológica de la India, la sociedad se dividía en castas y la educación era un buen instrumento para determinar esas divisiones ya que, la clase noble empezaba a estudiar desde temprana edad, la siguiente clase social entraba a estudiar un poco más avanzada la edad y así sucesivamente hasta llegar a los de la clase más baja, los parias, a los cuales se les negaba completamente la educación; de esta manera se garantizaban una sociedad de clases dominadoras y de clases dominadas.   En Guatemala no existe ninguna prescripción legal de esta naturaleza, sin embargo en la práctica se da de igual manera una educación “de calidad”  para los que tienen las posibilidades y una educación “de baja calidad” para los pobres.

El bajo presupuesto económico destinado a la educación pública refleja la poca importancia que tiene la educación en la mentalidad de los responsables de turno de cada gobierno, da la impresión que de alguna manera se quisiera perpetuar una sociedad de ignorancia.   Es fácil diagnosticar que con un presupuesto sumamente escaso los establecimientos educativos públicos se encuentren en estado de calamidad, si es que se tiene la suerte de contar con ellos.   El ingrediente económico en la administración educativa es fundamental no sólo por las estructuras materiales sino que también para la profesionalización y capacitación permanente del personal.

La educación en nuestro contexto guatemalteco más que motor del desarrollo y agente de cambio social es mantenedora de una sociedad desigual, porque separa a los profesionales preparados de los que van a ser “mano de obra”.

Se requiere un cambio de mentalidad para reconocer el papel trascendental que puede jugar la educación para salir de la situación de carencia y de pobreza.

El Estado al descuidar la educación pública está favoreciendo una educación privatizada  y de élite,  así contribuye a que se tenga como resultado una clase dominante y una clase dominada; es cuando la educación en lugar de ser la clave para el desarrollo de un pueblo se convierte en instrumento de dominio de unos sobre otros.

En la educación nahua se consagraba a los hijos al Telpochcalli, de donde saldrían convertidos en guerreros; esto nos recuerda lo determinante de la educación; “salir convertidos en” profesionales de… las diferentes disciplinas y ¿Con qué línea programática se recibe la educación, con una línea ¿de servicio? o de  ¿a su servicio? porque esta actitud es posiblemente más importante que la misma educación.

Es realmente una gran responsabilidad la incidencia de la educación,  por eso Ellacuría insistía en una asignatura oficial y obligatoria en la universidad que era “La Realidad Nacional”; para despertar a la gente del adormecimiento y de la indiferencia, porque según bajo qué criterios construyamos la sociedad así serán los resultados que nos afectarán a todos.

Llama la atención que todos los niños y jóvenes nahuas SIN EXCEPCIÓN acudían a una o a otra forma de escuela. Es admirable que en esa época se haya practicado la educación obligatoria para todos y que no había ni un solo niño mexicano del siglo XVI, no importando su origen social, que estuviera privado de educación. Cosa contraria ha sucedido en nuestra realidad histórica y social pues los que manejan los hilos del escenario de la realidad se han percatado del papel liberador que puede generar la educación y en tal virtud bloquean y entrampan la educación para el pueblo, incluso mientras más vociferan y publicitan el apoyo a la educación, es cuando menos lo realizan, especialmente en los regímenes militares, por ejemplo la alfabetización con CONALFA fue una gran falacia en donde se ha comprobado más bien, el freno y el retraso en el desarrollo de los programas.

Paradógicamente, me parece, que al niño o al joven que se le forma en el trabajo físico o en los quehaceres de los oficios de las necesidades cotidianas, se le está preparando para que pueda tener la disciplina necesaria para el trabajo intelectual, es esto lo que nos dice Sahagún cuando nos cuenta que barrían y limpiaban la casa, que acarreaban la leña y que lo hacían desde temprano en cada jornada; esos esfuerzos y sacrificios preparaban a una personalidad fuerte, trabajadora y consciente.

Los nahuas se preocuparon por “forjar rostros ajenos” y por “humanizar el querer de la gente.” Respecto de esto llama la atención el pintoresco abanico de ofertas educativas en nuestro medio y sin embargo dentro de esa gran cantidad de establecimientos educativos son muy pocos los que cuentan con una filosofía y una praxis tan bien definidas como el sistema de los nahuas y si tienen un ideario, muchas veces se queda en el papel.   Es fundamental para los nahuas  esa perspectiva humanista de “humanizar el querer de la gente” y más interesante es que esas actitudes y prácticas creadoras tendrían resonancias sociales.

Se ve como un gran adelanto de nuestra actualidad la educación en la inteligencia emocional y sin embargo en la educación de los nahuas ya era fundamental el conocerse a sí mismo y el hacerse dueños de sí mismos.  El lograr la sabiduría y la propiedad en los rostros, así como el carácter firme, sigue siendo el equilibrio difícil de alcanzar en la educación; especialmente lo del “corazón comprensivo”; porque académicamente puede haber fenómenos pero la sensibilidad humana es un proceso más difícil de alcanzar y es tan importante para los nahuas que le llaman a “perder el propio corazón”, “la peor de las desgracias”.  Por tanto, la educación ni para los nahuas, ni para nosotros se puede dar el lujo de que el rostro y el corazón se pierdan.

1 comentario:

  1. Gustavo, me parecen muy acertadas tus reflexiones sobre el papel de la educación. Quisiera ahondar en lo que muy apuntas en el último párrafo. Encontramos como novedad cosas que pueblos milenarios ya ponían en práctica.

    Lo que se ha llamado como educación integral, por ejemplo, era un concepto presente no sólo en las escuelas nahuatl, sino también en otras civilizaciones. En énfasis primero, y la exclusividad después, de la educación disciplinar es herencia del positivismo que no terminamos de superar.

    La visión de educación que se refleja en los Huehuehtlahtolli es, como bien apuntas en tu comentario, una buena guía para la educación en nuestro país. El problema es que este sistema no está instituido por casualidad, esta creado así porque funciona para los "dueños de la finca". Ese es el primer gran obstáculo, que las decisiones de los ministerios de educación, salud, finanzas, etc, dejen de estar al servicio de unos pocos y estén realmente al servicio de la nación.

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